martes, 15 de diciembre de 2015

La era cyborgs: un páncreas biónico para el tratamiento de la Diabetes Mellitus tipo 1


En los últimos 90 años, se han dado numerosas investigaciones y avances en el control de la diabetes, principalmente de la diabetes mellitus tipo 1(DM1).  

La DM1 tiene una fisiopatología dramática, ya que se produce una destrucción selectiva de las células beta pancreáticas  productoras de insulina. Esta hormona tiene un papel esencial en el control de la glucemia del organismo, produciéndose en ausencia de ésta un incremento de los niveles de glucosa y la consecuente aparición de DM1.
El descubrimiento de la insulina en los años 20, supuso el inicio de una nueva era  en la que cabía la posibilidad de controlar el nivel glucémico a largo plazo. Si  damos un salto hasta el día de hoy, podemos comprobar que una nueva era se avecina: ‘la era cyborgs’.

Implantes cocleares, extremidades robóticas, piel artificial con sentido del tacto…estos son algunos de los avances tecnológicos que nos adentran en esta ‘nueva era’.  Pero esto no ha hecho más que empezar, investigadores estadounidenses han dado un paso más contribuyendo en esta nueva era mediante la creación de un páncreas endocrino biónico. Gracias a la disponibilidad de una óptima monitorización, ha sido viable la creación de este dispositivo que pretende mejorar la calidad de vida de las personas diabéticas.

El dispositivo, que imita la funcionalidad de la porción endocrina pancreática, está constituido por un Dexcom G4 Platinum (sensor de glucosa en sangre) que mediante una pequeña aguja subcutánea, monitoriza de forma continua la glucosa en sangre. Este sensor está conectado mediante un hardware personalizado a un iPhone 4S (Apple), que recoge la información y ejecuta un algoritmo matemático de control. Este algoritmo recibe continuamente información sobre los niveles de glucosa, y ordena la dosificación de insulina y glucagón (hormona que contrarresta a la insulina) cada 5 minutos. Ambas hormonas son administradas de forma subcutánea por dos bombas de infusión, controladas por conexión inalámbrica con el iPhone.

La interfaz gráfica de usuario muestra la monitorización continua de glucosa, así como las dosis liberadas de insulina y glucagón. Esta interfaz muestra diferentes mensajes según la cantidad de comida permitida en cada momento, tales como: “usual”, “más de lo usual”, “menos que lo usual” o “aperitivo”; también muestra el tipo de comida (desayuno, almuerzo o cena). Todo esto en conjunto desencadena una adaptación automática de los niveles de insulina, para satisfacer las necesidades en función del tipo y tamaño de la comida.

En estudios con pacientes hospitalizados durante 48 horas, se observó que un sistema de control bihormonal(insulina y glucagón), que tenía en cuenta sólo el peso de los pacientes, podía adaptar automáticamente la dosis de insulina dentro de un amplio rango de necesidades insulínicas. Además  conseguía  regular la glucemia de forma efectiva en adultos y adolescentes con DM1. Sin embargo, en  pacientes no hospitalizados es todo un reto, ya que existen enormes variaciones en la alimentación y en los niveles de actividad. Estas variaciones influyen en los requerimientos de insulina, aumentando el riesgo de hipoglucemia y limitando en gran medida el día a día de los pacientes.

Para resolver estas limitaciones se realizó un estudio aleatorizado , llevado a cabo por el Hospital General de Massachusetts, la Universidad de Boston, y la Escuela Médica de Harvard. En este estudio, un grupo de adultos (20 pacientes no hospitalizados) y un grupo de adolescentes de un campamento para jóvenes con DM1 (32 pacientes no hospitalizados), recibieron, en primer lugar, durante 5 días su tratamiento rutinario con sus propias bombas de insulina (control). Posteriormente, fueron tratados con el innovador páncreas biónico durante otros 5 días. Tras una monitorización exhaustiva de los niveles de glucosa, se concluyeron ciertos aspectos:
  •  Existía una menor variación alrededor de la media en los niveles de glucosa (principalmente por la noche), durante el período de tratamiento con el páncreas biónico, con respecto al tratamiento control.
  • Se dieron más intervenciones médicas por hipoglucemia durante el período con el tratamiento control.
  • No hubo casos de hipoglucemia severa durante el tratamiento con el páncreas biónico.


Los resultados hablan por sí solos, no obstante, aun quedan muchos desafíos por superar tales como: la baja absorción de la insulina de acción rápida subcutánea,  la estabilidad pobre del glucagón actual disponible, así como la  mejora de la conexión Wifi con las bombas hormonales. A pesar de las dificultades a superar,  los resultados obtenidos a partir del estudio estadounidense demuestran que un mejor control de la glucemia es posible gracias a  esta nueva opción terapéutica.

Parece que esta nueva era no ha hecho nada más que comenzar ¿qué será lo próximo?

Fuente: http://sites.bu.edu/bionicpancreas/files/2014/07/Outpatient_Glycemic_Control_NEJM_6_2014.pdf

No hay comentarios:

Publicar un comentario